Llega a la bandeja de entrada de Gmail para Android un correo que simula ser de Correo Argentino. Este mensaje replica estéticamente a la marca y contiene un mensaje de alerta del tipo «paquete retenido en aduana» o «envío retenido» y similares, que en un apuro puede inducir a hacer clic para abrir el mensaje.

La particularidad es que este tipo de estafas, al utilizar la red de anuncios, mezcla los mensajes entre los legítimos que llegan a la bandeja de entrada y no son tratados como spam, ya que aparecen como contenido patrocinado, algo que como vimos en un artículo anterior se ha observado en aumento en el último tiempo.
Si el receptor, en un descuido o engañado por el mensaje, hace clic para ver más, accede al contenido del mensaje, que está diseñado para reforzar el sentido de urgencia y llevar a actuar con menos reflexión.

Este mensaje en particular está redactado de una forma muy convincente y sin fallas (antiguamente la mala redacción y errores de ortografía eran un signo simple para descartar correos de phishing; hoy, gracias a herramientas modernas —incluida la IA—, generar textos bien escritos se les ha hecho muy sencillo a los estafadore).
Por otro lado, que aparezcan mezclados entre correos legítimos hace al usuario un poco más propenso a no notar que se trata de un correo falso (no es lo mismo hacer clic en un mail en spam) y no detectar las primeras inconsistencias que deben alertar:

Como se observa en Imagen 3, el mensaje de anuncio está registrado ante Google con una identidad que no tiene nada que ver con la que dice ser (este es uno de los indicadores más importantes de que se trata de un engaño y uno de los primeros puntos que el usuario debería revisar).
En el caso de que el engaño continúe, la persona hace clic y es llevada a un bot que simula ser de «atención al cliente».
El grado de personalización que puede tomar el engaño a partir de esta etapa es posible gracias a herramientas de IA que facilitan la diagramación de la estafa para los criminales, que logran textos personalizados y bien escritos. Aquí ya no aplican las viejas reglas de detección de phishing que se basaban en chequear errores de ortografía o redacción.

En este caso en particular, la personalización llega a un nivel aún mayor: el sistema genera y muestra imágenes de supuestos paquetes con etiquetas que incluyen el nombre ingresado por el usuario, lo que refuerza la credibilidad del engaño y da la sensación de que se trata de un envío real en proceso. Este nivel de personalización es parte de la evolución de las estafas actuales, que buscan parecer cada vez más legítimas.

Si el usuario llega a esta etapa, se le presenta un formulario falso donde se pedirá rellenar con datos de tarjetas para realizar un supuesto pago de tasa para liberar el envío. Si bien en la captura que sigue se ve que se han ingresado datos de tarjeta de crédito, estos son datos ficticios y el sistema fingió aprobar la transacción. El resultado real es que se envían a los cibercriminales los datos ingresados, consumándose así el robo de información.

Consejo ante correos de phishing y qué hacer si caíste en el engaño:
– Desconfiar de mensajes urgentes relacionados con envíos inesperados
– Verificar siempre el remitente real del mensaje
– No hacer clic en enlaces de correos sospechosos
– Ingresas manualmente al sitio oficial de la empresa
– No compartir datos personales o financieros desde enlaces recibidos
– Reportar correos sospechosos en Gmail
Suplantan al Correo Argentino en anuncios patrocinados de Gmail para robar datos