¿Alguna vez estuviste en medio de una tarea clave y tu red se volvió insoportablemente lenta? Este problema, más común de lo que crees, suele deberse a no saber controlar el uso del ancho de banda. En este artículo te contamos qué es, por qué es crucial y cómo gestionarlo de forma eficiente para que tu red trabaje a favor de tu negocio y no en su contra.
Se refiere a la posibilidad que tiene una red para transmitir cierta cantidad de datos, por medio de una conexión en un tiempo especifico. Asimismo, el ancho de banda resulta ser un aspecto esencial a la hora de determinar la calidad y la velocidad de una red.
Esperen. Para entender mejor, traigamos este concepto a un ejemplo cotidiano. Así como tu compañero de universidad rinde para cierta cantidad de trabajos, una red solo tiene un ancho de banda determinada para una cierta cantidad de datos.
Y es que cada dispositivo que tu usas, desde tu celular, tu computador hasta tu televisión, necesita datos para funcionar correctamente. Por ejemplo, si estas usando todos esos dispositivos al mismo tiempo puedes notar que la velocidad suele reducirse notablemente. Y esto se debe a que hay demasiados dispositivos dividiéndose el ancho de banda disponible.
Es por esto que resulta esencial contar con herramientas y estrategias que permitan controlar el uso del ancho de banda, para así distribuirlo de la forma más eficiente y evitar que la red se haga lenta.
Un problema en común al que todas las organizaciones se enfrentan es el tiempo de inactividad y la sobreutilización del ancho de banda. Esto se debe a que las empresas suelen adoptar una cultura BYOD (Bring Your Own Device), lo que hace que las cargas de tráfico a través de la red puedan ser bastantes pesadas y causen que la red se congestione y que sea más vulnerable a los ciberataques.
Para evitar esto, las organizaciones deben contar con estrategias de monitoreo integrales que protejan la red de manera eficaz. Y es que, cuando entra una cantidad grande de tráfico a la red, se esta corriendo el riesgo de que esta sea utilizada para tareas no deseadas o por motivos maliciosos.
Aunque muchas empresas optan por actualizar su red frente a caídas en la productividad o en la UX, en muchos casos es más efectivo optimizar el uso del ancho de banda actual, al destinarlo solamente a actividades críticas. Al hacer esto, se puede mejorar significativamente el desempeño operativo.
Sin embargo, resulta importante contar con una estrategia de monitoreo para controlar el ancho de banda y adaptar el flujo de tráfico según las necesidades de la organización.
Como hemos mencionado hasta ahora, es esencial que las empresas cuenten con estrategias que se enfoquen en el control del ancho de banda. Esto con el fin de optimizar las funciones empresariales y evitar retrasos en los procesos. Sin embargo, queremos dejarte cuatro puntos importantes que te explicaran mejor la importancia de estos procesos:
1) Garantiza la cantidad y calidad del ancho de banda
Bien sabemos que la gestión del ancho de banda se encarga de ayudar a regular la manera en que tu red es accesible para ciertas aplicaciones o enlaces, que buscan aportar valor a los objetivos empresariales.
Al hacer esto, se garantiza la calidad y cantidad de la red para las aplicaciones usadas por los distintos departamentos críticos del negocio.
2) Permite solo el tráfico auténtico
Al filtrar el tráfico que entra a la red según rangos IP específicos o para las direcciones IP internas de tu organización, es posible bloquear accesos sospechosos y proteger información sensible frente a amenazas externas.
3) Reduce los cuellos de botella en el ancho de banda
Al asignar una mayor cantidad de ancho de banda para aplicaciones de uso crítico, el ancho de banda que se utiliza para otras aplicaciones, como las redes sociales o juegos, también se puede ver disminuida.
Esto evita que los trabajadores tengan problemas a la hora de acceder a aplicaciones importantes o que experimenten dificultades para conectarse durante las horas pico dentro de la oficina.
4) Reduce el impacto en el presupuesto
Si se cuenta con la combinación correcta de herramientas y políticas, se logra optimizar el ancho de banda y aumentar su eficiencia sin gastar grandes sumas de dinero. Por ejemplo, se puede configurar el tráfico de tal forma que las aplicaciones que consumen una gran cantidad de ancho de banda tengan una menor prioridad frente a otras que son más críticas para la empresa.
Es así que se evita ampliar la capacidad incluso cuando hay lentitud en la red por el uso de diferentes aplicaciones como las de streaming.
ManageEngine presenta NetFlow Analyzer, una solución proactiva para controlar el uso del ancho de banda desde una consola única. Permite monitorear en tiempo real el tráfico por interfaces y aplicaciones, visualizando volumen, velocidad y uso para detectar consumos innecesarios.
Con NetFlow Analyzer podes:
1) Visualizar el uso de ancho de banda en dispositivos cableados e inalámbricos, analizando tráfico por IP y protocolos.
2) Optimizar el ancho de banda priorizando el tráfico con QoS y políticas específicas.
3) Detectar aplicaciones que generan picos de tráfico, como redes sociales, gracias a la tecnología Cisco NBAR.
4) Proteger tu red con alertas automáticas por SMS o tickets en ServiceNow o Jira ante excesos de consumo.
En un entorno empresarial donde la rapidez es clave, controlar el ancho de banda es indispensable. Aunque puede ser un proceso complejo, con NetFlow Analyzer se vuelve más sencillo, ayudándote a optimizar la red, proteger recursos y reducir costos.
La clave está en priorizar, monitorear y actuar. ¿Listo para tomar el control total de tu red?
Podés leer el artículo completo en el siguiente enlace:
¿Cómo controlar el uso del ancho de banda?