y aprovechan la noticia para enviar notificaciones falsas. En este escenario, es más probable que las víctimas crean el engaño, ya que esperan recibir un aviso legítimo.
Recibir una notificación sobre una filtración de datos solía ser algo poco común. Sin embargo, con las brechas de datos alcanzando cifras récord, estos avisos ya no resultan tan sorprendentes como antes. Solo en Estados Unidos se informaron el año pasado 3.322 filtraciones, que derivaron en casi 280 millones de notificaciones enviadas por email a las víctimas. En Europa, los incidentes diarios crecieron un 22 % interanual en 2025, hasta alcanzar un promedio de 443 por día.
Este escenario representa una oportunidad cada vez mayor para los estafadores. Saben que muchas personas están atentas a este tipo de notificaciones y que, al recibir una, pueden estar más predispuestas a seguir las instrucciones que contiene.
Es importante aclarar algo: las filtraciones reales ocurren todos los días, e ignorar una notificación legítima puede ser tan peligroso como hacer clic en una falsa. El objetivo es dejar de reaccionar de forma automática y aprender a distinguir una alerta auténtica de una fraudulenta. Tomate un momento para familiarizarte con las estafas que usan como excusa las filtraciones de datos, y vas a estar mejor preparado cuando la próxima llegue a tu bandeja de entrada.
Existen dos tácticas principales:
y aprovechan la noticia para enviar notificaciones falsas. En este escenario, es más probable que las víctimas crean el engaño, ya que esperan recibir un aviso legítimo.
y envían una notificación falsa con supuestos detalles del incidente. Por lo general, el mensaje se hace pasar por una marca conocida y popular para resultar relevante y generar confianza. En otros casos, los estafadores pueden suplantar al área de sistemas o IT del propio lugar de trabajo de la víctima.
En ambos casos, los estafadores recurren cada vez más a kits de phishing y herramientas de inteligencia artificial para automatizar y mejorar la creación de estas notificaciones falsas. La IA resulta especialmente eficaz para crear mensajes muy similares a los reales, en el idioma local y con el mismo tono y estilo. También suelen incluir logotipos y elementos visuales oficiales para reforzar la apariencia de legitimidad.
Todo esto puede hacerse en cuestión de minutos, lo que permite enviar notificaciones falsas de forma masiva poco después de que se haga pública una filtración, o incluso de un evento completamente inventado.
El objetivo final puede ser engañarte para que hagas clic en un enlace malicioso o abras un archivo adjunto peligroso, lo que podría instalar malware diseñado para robar información. En otros casos, el mensaje sirve como excusa para obtener tus datos personales, financieros o tus contraseñas.
Las notificaciones falsas suelen ser fáciles de identificar si sabés qué buscar. Tené en cuenta estas señales de advertencia:
Entender qué señales buscar es el primer paso para evitar las estafas relacionadas con filtraciones de datos. Si algo no te resulta del todo confiable, no te apures. Frena un momento y evalua la situación.
Si recibes una notificación, verifica siempre con la fuente real, pero sin responder el correo ni utilizar los datos de contacto incluidos en el mensaje. Ingresa directamente a tu cuenta desde el sitio oficial de la empresa o comunícate por canales verificados para confirmar si la filtración es real.
Las funciones de protección de identidad incluidas en muchos productos de seguridad confiables, así como servicios como HaveIBeenPwned.com, pueden ser una segunda herramienta útil para comprobar si tus datos fueron comprometidos.
Reduce aún más el riesgo usando contraseñas seguras y únicas, almacenadas en un gestor de contraseñas, y activando la autenticación multifactor (MFA). De esta forma, aunque alguien obtenga tus credenciales, no podrá acceder fácilmente a tus cuentas.
También es importante contar con una solución sólida de seguridad de correo electrónico de un proveedor confiable, preferentemente con detección basada en IA para bloquear intentos de phishing y malware.
Si sospechás que has caido en una estafa, es fundamental actuar rápido:
A medida que las notificaciones sobre filtraciones de datos se vuelven más comunes, existe el riesgo de que dejemos de analizarlas con atención y demos por válido cualquier aviso que llegue a nuestro correo. Aunque resulte molesto, verificarlos cuidadosamente es esencial.
Esto no solo te ayudará a evitar fraudes, sino que también garantizará que tomes con la seriedad necesaria aquellas notificaciones que sí son legítimas.