
Aunque a menudo se los asocia solo con actividades criminales, te contamos la foto completa del mundo hacker: cómo se pueden clasificar y qué motivaciones y niveles de experiencias tiene cada uno.
Aunque es común que la palabra hacker se asocie (erróneamente) a la ciberdelincuencia, los hackers son personas con grandes habilidades en el manejo de sistemas informáticos, «que investigan, fallos y desarrollan técnicas de mejora», según una de las acepciones de la Real Academia Española (RAE).
Gran parte de los hackers usan sus habilidades de manera lícita y, a menudo, son contratados para evaluar y probar la seguridad de los sistemas digitales.
Cuando en 2013 se había incorporado el término (jáquer) en el diccionario, la RAE solo lo definía como «pirata informático»; algo que reforzaba la asociación entre hacker y quienes hacen uso de sus habilidades con fines maliciosos. Finalmente, en 2018, después de fuertes debates en la comunidad, se incorporó esta nueva acepción que es más acorde al panorama del mundo hacker, como veremos.
En el medio de estas dos especies, quedan quienes se mueven en una zona mixta, y sus actividades están entre la legalidad y la ilegalidad.
A continuación, y hecha la aclaración, te contamos cuál es la clasificación del universo hacker de acuerdo con sus motivaciones y sus niveles de experiencia, para comprender este panorama en constante evolución.
Son profesionales de la ciberseguridad autorizados a evaluar sistemas. Su objetivo es identificar vulnerabilidades y fortalecer la seguridad antes de que sean explotadas. Actúan bajo normas y suelen trabajar para empresas y gobiernos.
Operan con intenciones maliciosas. Buscan acceso no autorizado para robar datos, obtener beneficios económicos o causar daño. Comercializan información en mercados ilegales o extorsionan a sus víctimas.
Se ubican en un punto intermedio. Actúan sin autorización, pero no siempre con fines dañinos. Exploran vulnerabilidades por curiosidad o interés personal, lo que los vuelve un grupo ambiguo.
Son aficionados con poco conocimiento técnico. Usan herramientas creadas por otros para realizar ataques simples, como DoS, principalmente para llamar la atención.
Son aprendices en proceso de formación. Buscan aprender y colaborar con expertos. No son maliciosos, aunque su inexperiencia puede llevarlos a acciones no autorizadas.
También llamados “Eagle Eye Hackers”. Su misión es combatir a los Black Hat. Utilizan tácticas más agresivas que los White Hat para neutralizar amenazas.
Grupos o individuos respaldados por gobiernos. Realizan operaciones cibernéticas avanzadas para obtener información estratégica con fines políticos, militares o económicos.
Usan el hacking como herramienta de protesta política o social. Buscan exponer información, interrumpir servicios o visibilizar causas que consideran relevantes.
Son personas internas que filtran información o sabotean sistemas. Sus motivaciones pueden ser personales o éticas, como denunciar prácticas ilegales.
La diferencia entre los hackers radica en su motivación. Algunos protegen, otros atacan. Esta diversidad refleja la complejidad del entorno digital actual. Por eso, la ciberseguridad y la concienciación son claves para reducir riesgos y proteger organizaciones y personas.
Fuente: Welivesecurity
Autor: Luiza Pires.
Fecha: 15/11/2023.