
Twitch, una de las plataformas de streaming en vivo más populares del mundo, cuenta con unos 150 millones de usuarios mensuales y es ampliamente utilizada para contenido de videojuegos y entretenimiento. Aunque suele percibirse como un servicio inofensivo, investigaciones revelan que también es aprovechada por depredadores para explotar a menores en tiempo real.
Estudios del Cohen’s Children Medical Center demostraron que es posible encontrar canales de niños en apenas 12 segundos, especialmente en juegos populares como FIFA, Roblox o Pokémon. Según Bloomberg, cientos de cuentas sospechosas siguen a miles de menores y, en promedio, cada niño streamer es seguido por al menos 23 depredadores.
El riesgo se agrava porque Twitch conserva las transmisiones durante varios días, permitiendo que contenidos inapropiados acumulen cientos o miles de visualizaciones antes de ser eliminados. Un caso documentado en 2022 mostró cómo un menor fue incitado por espectadores a exhibirse en cámara, y el video alcanzó más de 230 reproducciones, evidenciando la magnitud del problema y la vulnerabilidad de niños y adolescentes en estas plataformas.
Twitch reconoció que el problema de la seguridad infantil afecta a muchas plataformas digitales y afirmó que, en los últimos dos años, ha implementado medidas para prevenir daños a menores y bloquear el acceso a usuarios menores de 13 años. La compañía sostuvo que evitar el uso perjudicial de su servicio es una de sus prioridades principales y que ha invertido significativamente para adelantarse a actores malintencionados.
Sin embargo, la efectividad de estas acciones es cuestionada, ya que los acosadores suelen incitar a los menores a crear nuevas cuentas y a mentir sobre su edad para evadir los controles. Según Bloomberg, los chats de Twitch contienen miles de referencias a otras plataformas como Discord, Snapchat y TikTok, lo que sugiere intentos de trasladar las conversaciones a espacios más privados. Especialistas advierten que esta práctica busca facilitar comunicaciones más íntimas o transmisiones privadas, aumentando el riesgo para los menores.
Uno de los peligros más inquietantes de los depredadores en esta plataforma es su capacidad para mantener el anonimato. Utilizan pseudónimos y perfiles falsos para ocultar su verdadera identidad, dificultando la identificación por parte de sus víctimas y las autoridades. Esto les permite establecer una falsa sensación de confianza con los niños y jóvenes, haciéndoles creer que están interactuando con una persona de su edad con intereses similares.
Los acosadores son expertos en manipular emocionalmente a sus víctimas. Pueden ganarse la confianza de los menores al mostrar interés en sus vidas, escuchar sus problemas y ofrecer apoyo. Esta manipulación puede llevar a los niños a sentirse atraídos hacia el depredador, quien aprovecha la situación para llevar a cabo sus planes de acoso.
Twitch no solo es un lugar para transmitir videojuegos, sino también para emitir contenido variado. Algunos streamers muestran material inadecuado o sexualmente explícito que no es apropiado para menores. Los depredadores pueden guiar a los jóvenes hacia estos canales y exponerlos a material perjudicial.
Esta plataforma ha tenido dificultades para mantener un control efectivo sobre el contenido y la interacción de los usuarios. A menudo, no puede garantizar que los menores estén seguros en la plataforma. Esto crea un ambiente donde las personas malintencionadas pueden operar con relativa impunidad.
Los niños y jóvenes durante el confinamiento, estuvieron frente a sus teléfonos y computadoras durante casi el doble de horas que antes de la pandemia. En Twitch, el número promedio de canales en vivo que transmiten simultáneamente se duplicó entre finales de 2019 y principios de 2022, según la investigación de Bloomberg.
“Covid ha tenido un impacto sin precedentes”, dijo Iain Drennan, director ejecutivo de la firma de seguridad infantil WeProtect Global Alliance. “Hay más víctimas potenciales en línea, más delincuentes online y estamos viendo un aumento dramático en los informes en todo el mundo”.
Aunque los primeros efectos de la pandemia se están desvaneciendo, los niños siguen acudiendo en masa a Twitch. El número promedio de niños y adolescentes que transmiten mensualmente se duplicó entre julio de 2021 y 2022, según muestran los datos de la investigación.
La educación es fundamental en la lucha contra los depredadores sexuales en línea. Los padres, tutores y maestros deben hablar con los niños y adolescentes sobre los peligros de la web y los posibles engaños.
Es por eso, que se requiere de supervisión adulta de las actividades online de los más chicos. Esto implica conocer a quiénes siguen, interactúan o son seguidos por los menores. También es importante revisar la configuración de privacidad y establecer restricciones de acceso según la edad.
Recuerde que existen herramientas de control parental que permiten a los padres monitorear y limitar el acceso de sus hijos a plataformas web, incluyendo Twitch. Estas herramientas pueden ayudar a reducir el riesgo de que los niños y adolescentes sean víctimas de depredadores sexuales en línea.
Ingrese aquí para conocer más consejos sobre cómo proteger a los pequeños de los riesgos de la web. No olvide que con esfuerzo y prestando la debida atención a los menores, será posible navegar en este tipo de plataformas de manera más segura.

Autor/ar: Paola Quiroga